Primer plato

Cacomites, un alimento en peligro

El bulbo de la flor del tigre se vendía asado en la “llevada” de la Virgen de Zapopan, pero cada vez es más difícil encontrarlo

Juan Carlos Núñez Bustillos

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Fotografía: Lorena Martínez González

Cada vez es más difícil encontrarlos. Hace un par de años que no lo logramos, pero antes sí, aunque con mucho trabajo. Los vende o los vendía un “don” que andaba entre la gente la noche del “Grito”, el 15 de septiembre, o en la “llevada” de la Virgen de Zapopan, el 12 de octubre. Los cacomites, como alimento, están en Guadalajara en peligro de extinción, si es que no desaparecieron ya.

Los cacomites son los pequeños bulbos de una planta silvestre conocida como flor de tigre u oceloxóchitl (en náhuatl). Su nombre científico es Trigidia pavonia. En el libro Sabor que somos decimos sobre ellos: “Se parecen mucho a las cebollitas con que se acompañan las carnes asadas, pero su sabor es muy diferente. Son de consistencia más pastosa y un sabor más discreto y delicado. Los cacomites se venden asados y para disfrútalos basta con quitarles las primeras capas de piel quemada que los envuelve. No es fácil encontrar estas delicias y quienes los venden no se establecen en un lugar preciso, sino que andan canasta en mano, literalmente, peregrinando”.

Flores sagradas

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Fotografía: Lorena Martínez González

En la colección “Joyas de la naturaleza mexicana” elaborado por el Jardín Botánico de Fundación Xochitla se dice sobre esta planta: “En la época prehispánica, estas flores eran sagradas y fueron utilizadas durante diversas ceremonias y ritos. […] Además de ser una planta de ornato, sus bulbos han servido de alimento al comerse cocidos o hervidos para elaborar harina. Las trigidias viven en diferentes tipos de bosques como de pinos, oyameles, encinos o bien matorrales de plantas con espinas”.

Más adelante, añade: “El bulbo tiene un sabor suave y perfumado; en Jalisco se prepara cocido o asado. Es costumbre comerlo en la festividad conocida como la “llevada de la Virgen de Zapopan que sale a proteger de las fuertes tormentas a los habitantes de Jalisco en la temporada de lluvias de mayo a octubre”.

Pero cada vez es más difícil encontrarlos por estos rumbos, se está perdiendo este alimento de la cultura culinaria local.

Iremos a buscarlos en la “llevada” el próximo 12 de octubre. Ya les avisaremos si los encontramos. Si usted los ha visto disfrútelos y ¡avísenos!

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8 Comentarios

  • Responder
    Bernardo Masini
    10 octubre, 2015 en 2:11 pm

    ¡No sabía de ellos! Gracias por ayudarnos a conocerlos. Ojalá se los encuentren el lunes. ¡Abrazo!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      11 octubre, 2015 en 4:46 pm

      Muchas gracias, Bernardo. Para nosotros fue también un grato descubrimiento. Es una lástima que ya no se encuentren, por lo menos fácilmente. Comenzaremos la búsqueda esta noche. Gracias por asomarte por acá. Saludos.

      • Responder
        Martha Delia Romero Pérez
        11 octubre, 2015 en 7:35 pm

        Recuerdo que de niños decíamos, ” Qué comites? Cacomites. Por qué no me dites? Porque no vinitis ” Literal

        • Responder
          Juan Carlos Núñez Bustillos
          12 octubre, 2015 en 10:18 pm

          Hola, Martha Delia. Es un gusto encontrarte por acá. Muchas gracias por tu comentario. Lo incluiremos, si te parece, en la próxima entrega sobre los cacomites que estamos por publicar. Saludos.

  • Responder
    Lorena Martínez González
    14 octubre, 2015 en 10:40 am

    ¡Muy interesante! ¡Ojalá los hayan encontrado! Y muy lindo que cuenta Martha Delia! ¡Felicidades Juan Carlos!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      14 octubre, 2015 en 11:57 pm

      Muchas gracias, Lorena. Agradecemos tus fotos y los datos que nos proporcionaste sobre esta planta para elaborar estas entregas. Esperamos pronto contar con más colaboraciones desde el jardín botánico Xochitla.

  • Responder
    Jaime
    23 agosto, 2017 en 2:01 pm

    Yo tengo semilla de la flor de tigrilla. Pero tambien voy al cerro a recolectarlos. Sin embargo los silvestres saben mas buenos. Los de la flor de tigrilla tienes un sabor sutil a petalos de flor

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      23 agosto, 2017 en 11:27 pm

      Hola, Jaime. Muchas gracias por escribirnos. ¿Cómo los preparas? ¿Dónde los recolectas? ¿Se come también la flor?

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