Primer plato

El banquete de Don Porfirio en Ciudad Juárez

Para recibir en 1909 al presidente estadounidense Taft, Díaz mandó llevar a la frontera, flores de Guadalajara y una vajilla de Maximiliano

Marisa Núñez / El Paso, Texas

Marisa Núñez

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Fotografía: Archivo

“Yo le recibí a usted como a un verdadero republicano y usted me recibe como a un emperador”. Con estas palabras el presidente de Estados Unidos William Taft, agradeció impresionado a Porfirio Díaz sus atenciones y hospitalidad durante el suntuoso banquete que le ofreció en Ciudad Juárez, Chihuahua, el 16 de octubre de 1909. El motivo de la recepción fue la primera reunión oficial en la historia entre presidentes de los dos países. “Hasta donde alcanza mi memoria, ningún presidente estadounidense había pisado tierras mexicanas”, le recordó también Taft a Díaz.

La reunión se llevó a cabo después de que el presidente Taft hiciera la invitación oficial al mandatario mexicano aprovechando un viaje que haría por el sur de Estados Unidos. Su principal propósito era asegurar que Díaz protegería las muchas inversiones de los estadounidenses en territorio mexicano.

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Fotografía: Archivo

Díaz aceptó inmediatamente pues a él le interesaba mostrar a los mexicanos y el resto del mundo, especialmente a los que empezaban a mostrar descontento hacia su gobierno, que contaba con el apoyo incondicional de su vecino del norte.

La visita de los presidentes a la frontera fue todo un acontecimiento social más allá de los acuerdos políticos y apretones de manos, que en realidad fueron más protocolarios que otra cosa.

Desde meses antes los preparativos de dicha reunión se anunciaban día a día en los periódicos locales. Las tiendas aprovechaban el acontecimiento para vender de todo: adornos y banderas para poner en las casas, trajes, vestidos y sombreros para estar a la altura del acontecimiento; asientos en los hoteles y restaurantes para tener la mejor vista del desfile, medallas conmemorativas, comidas pre-hechas para no tener que cocinar ese día, viajes a El Paso desde cualquier parte de E.U. y paquetes para venir y ser testigo de la visita de los presidentes, entre muchas otras cosas.

Porfirio Díaz fue el primero en cruzar el puente hacia El Paso en donde desayunó muy escuetamente con Taft un poco de café y pan.  Después de las conversaciones, un brindis y un desfile por las calles del centro de El Paso, Díaz regresó a Ciudad Juárez para más tarde recibir a Taft en territorio mexicano.

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Fotografía: Archivo

Es bien conocido el gusto por los banquetes, la música y las fiestas por parte de Porfirio Díaz. Los cumpleaños celebrados cada año y sobre todo el festejo por el centenario de la Independencia de México dan cuenta de ello.

A partir de esta época la cocina en México se vio influenciada para siempre por la cocina francesa Al respecto Fran Azafrán en su blog “Lienzo Culinario”, apunta: “La gastronomía fue transformada para siempre a raíz de este choque, adoptamos por primera vez un esquema de escuela formal de cocina, en la que la técnica, la forma y los procesos tomaron una fuerza estrepitosa. Durante décadas, los banquetes de alcurnia se distinguieron por la presencia de platillos y costumbres francesas, desde los ingredientes hasta la manera de dar el servicio, incluso, los menús en las elegantes cenas se presentaban en francés”.

Para esta ocasión Don Porfirio mandó habilitar un salón del edificio de la Aduana Mexicana para transformarlo en una réplica de uno de los salones principales del Palacio de Versalles.

Una vez inspeccionado por él mismo y habiendo dado el visto bueno, recibió a su invitado con música tocada por orquesta y a quien le ofreció una cena elegantísima que disfrutaron entre brindis y manjares mientras eran observados por las enormes fotografías de Miguel Hidalgo, Benito Juárez y George Washington, que dispuso colocar en una de las paredes del salón.

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Fotografía: Archivo

Mandó traer tres vagones con arreglos florales desde Guadalajara para que adornaran el banquete y las calles de la ciudad. Trajo consigo también la vajilla con aplicaciones de oro y plata usada por el emperador Maximiliano y Doña Carlota, así como cubiertos de plata, copas de bacará y cristal cortado y mantelería fina; todo traído desde la casa presidencial en la Ciudad de México ubicada entonces en el Castillo de Chapultepec.

Para la cena, Díaz trajo al cocinero presidencial de origen francés Sylvian Dumont quien sirvió varios tiempos acompañados cada uno de un vino apropiado para cada platillo, por cierto, dos catadores de vinos dieron el visto bueno a cada uno. Aquí el menú de todo lo que se ofreció:

 

 

  • Consomé Regence con un vino Chablis Moutenne 1898
  • Rollitos de ternera rellenos de pescado Lucio a la Olga con un vino Chateau Bon Air 1893
  • Timbales a la Palermitaine y Filetes de Res a la Varin acompañado de un Corten Clos du Reis 1898
  • Chaud-Freid de pollo a la Estragón y cuartos de venado a las dos salsas servido con una Champaña Veuve Cliquot Brut
  • Ensalada Carbonara
  • Licores
  • Espárragos en salsa sueca
  • Pastel Napolitano
  • Café y Té

Durante la cena hubo música suave, conversación en dos idiomas, brindis mutuos, derroche de elegancia y mucha cordialidad.

Los acuerdos políticos de la reunión bilateral resultaron en realidad pocos e infructuosos pero lo que nadie imaginaba es que tan solo dos años después, Cd. Juárez, quien había recibido a Díaz con tanta euforia, sería otra vez el centro de atención tras el estallido de la Revolución Mexicana y la toma armada de la ciudad por los maderistas que obligaría a Porfirio Díaz a renunciar a su gobierno de más de treinta años el 25 de mayo de 1911.

Tampoco nadie podría pensar que el presidente Taft, con quien Díaz había estrechado “lazos de amistad” y quien fue recibido como a un verdadero emperador, hubiera apoyado a Francisco I. Madero admitiéndolo en su territorio para planear el derrocamiento de Porfirio Díaz.

Bibliografía:

BUELMA SERRANO, M. E. y otros. Curiosidades y Anécdotas de la Historia de México [versión electrónica] UAM/ Azcapotzalco www.zoloamati.azc.uam.com

El PASO HERALD (septiembre-noviembre 1909) Hemeroteca de El Paso Public Library.

EL PASO TIMES (2011) Tales from de Morgue blog publicado el 27 de enero 2011 en El Paso Times digital. www.Elpasotimes.typepad.com

El Paso Museum of History recuperado el 29 de marzo de 2016. Taft-Díaz Meeting El Paso County Historical Society. www.digie.com from El Paso Museum of History Digital.

FRAN AZAFRAN (2010) Centenario de la Independencia de México publicado el 3 de septiembre 2010 el Blog Lienzo Culinario. www.lienzoculinario.com

Museo de la Revolución en la Frontera. www.muref.org

OlIVAS J.D.D (2013). El día que don Porfirio Díaz visitó Ciudad Juárez. En El Diario de Juárez publicado el 9 de noviembre de 2013 en www.diario.mx

The Handbook of Texas Online. Texas State Historical Association (TSHA) www.tshaonline.org

 

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11 Comentarios

  • Responder
    Pedro Blandon
    10 abril, 2016 en 9:35 pm

    Me encanto esta historia y sobre todo ver como la hiciste, documentando todo en la Biblioteca Publica de El Paso, TX. Tenemos un gran amigo el Padre Pepe Hernandez,sj que en las ocasiones que vino a visitarnos a esta ciudad fronteriza, siempre nos preguntaba de la comida francesa. Probabblemente la influencia de esos tiempos. Gracias por este articulo, vamos a cenar algo asi!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      12 abril, 2016 en 1:57 pm

      Muchas gracias por tu comentario, Pedro.
      En El Paso y Ciudad Juárez hay muchas historias relacionadas con la comida. Por ejemplo, los helados que disfrutaba por allá Pancho Villa. Esperamos que Marisa nos las siga compartiendo.

  • Responder
    Norma de La Paz
    15 abril, 2016 en 6:51 pm

    Muy interesante artículo Marissa.
    Bien documentado, entretenido y cultivador.
    Para buenos anfitriones los mexicanos nos pintamos solos….. Para muestra este botón.

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      18 abril, 2016 en 9:26 pm

      Hola, Norma. Muchas gracias por tu comentario. Marisa hizo una excelente investigación. Ya nos prometió más textos de este tipo, así que próximamente publicaremos otros temas. Gracias por leernos. Saludos

  • Responder
    Mónica Hernández González
    15 abril, 2016 en 7:58 pm

    Simplemente exquisita está publicación… Un deleite leerte. Realmente me transportarte en el tiempo, el lugar, los aromas, la ambientación… Te lo digo sinceramente que te leí con interés de principio a fin… Gracias por el viaje y el sabor. Te mando un abrazo a ti y a toda tu familia. No dejes de seguir compartiendo.

    Saludos Pedro y Juan Carlos 🙂
    La elocuente y sabia expresión, sin duda viene de familia.

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      18 abril, 2016 en 9:22 pm

      Hola, Mónica. Muchas gracias por tu comentario. Comparto tu opinión sobre este delicioso texto que preparó Marisa. Y vendrán muchos otros. Saludos cordiales y gracias por leernos.

  • Responder
    Ana paula
    16 abril, 2016 en 3:29 pm

    Muy interesante !! Gracias por recordarnos lo importante de nuestra cultura un abrazo!!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      18 abril, 2016 en 9:21 pm

      Al contrario, Ana Paula. Muchas gracias a ti por leernos y por valorar este esfuerzo que hacemos para compartir y valorar nuestra cultura. Saludos

  • Responder
    Karina
    19 abril, 2016 en 10:11 am

    Muchas felicidades Marisa… disfruté leer este fragmento de nuestra historia que la mayoría pasamos desapersivida… se escucha delicioso el menú y en sí todo el relato… un abrazo!!!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      23 abril, 2016 en 4:54 pm

      Hola, Karina. Muchas gracias por leernos y escribirnos. Saludos.

  • Responder
    Karina
    19 abril, 2016 en 10:12 am

    ups… error: “desapercibida”

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