Primer plato

El cacao de Moctezuma

En su “Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España”, Bernal Díaz del Castillo da cuenta de la espumosa bebida que le preparaban al emperador azteca

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Foto: Juan Carlos Núñez Bustillos

El emperador azteca Moctezuma tomaba cotidianamente una bebida elaborada a base de cacao. El cronista Bernal Díaz del Catillo narra que cuando el dignatario comía, le “traían en una como a manera de copas de oro fino con cierta bebida hecha del mismo cacao”. Decían que “era para tener acceso con mujeres”.

En su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, el militar español cuenta que al “gran Montezuma”, como lo nombra en su narración, los sirvientes le traían alrededor de 50 jarros grandes, “hechos de buen cacao, con su espuma, y de aquello bebía”.

En la escena que cuenta, señala que las mujeres que atendían al noble azteca, que luego fallecería en uno de los muchos enfrentamientos de los aztecas contra españoles, “le servían al beber con gran acato” (sumisión u obediencia).

Para comer en su palacio en la ciudad de México (así la llama el cronista conquistador, nombre que recientemente retomó la capital del país), Moctezuma descansaba su cuerpo en un “asentadero bajo, rico y blando”, frente a una mesa baja, una tabla de madera, en la que ponían  manteles de mantas blancas y pañizuelos algo largos.

Lo atendían cuatro mujeres “muy hermosas y limpias” que le daban agua para lavarse las manos y otras dos le traían “el pan de tortillas”.

Después de que comía Moctezuma, hacían lo mismo sus guardianes y la servidumbre, que también saboreaban la bebida de cacao que, como se advierte, era parte de su dieta y gastronomía.

Subsisten variaciones de esta bebida.  Una a base de cacao y maíz se toma aún en el sur de México, sobre todo en Tabasco y Chiapas. En pueblos de otras entidades, como Oaxaca, y pueblos de Centroamérica, aún se consume. Su origen es indígena. Le llaman pozol. Por ejemplo, en el Cañón del Sumidero, cerca de Tuxtla Gutiérrez, la ofrecen en la calle en vasos o, en una vistosa presentación, en un coco partido a la mitad.

El pozol es una bebida color café, dulce, con un sabor cercano al chocolate. En el líquido suelen aparecer pequeños grumos. Le ponen hielo y eso refresca bastante el organismo. Es rico y altamente disfrutable. Cuando lo ingiera podrá tal vez recordar que era bebida de reyes y guerreros aztecas. 

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