Recetario

El pay de queso de mi tía Ferrel

“El secreto de este postre es una capa final de crema con azúcar y vainilla. Con él he conquistado corazones y estómagos”

Marisa Núñez / El Paso

A Ferrel Eddins

Foto: Marisa Núñez B.

Durante mi infancia y adolescencia crecí creyendo que los postres en Estados Unidos eran los mejores y difícilmente se podrían igualar.  La culpa de esta creencia la tiene mi tía la “gringa”. No se alarmen, para ella esta palabra no es una ofensa, de hecho, le encanta decir que va con sus amigas las “gringas”, que los “gringos” tal o cual cosa. El otro culpable fue el cine y la televisión que siempre mostraban (todavía) personajes y situaciones en la que aparecía una mujer con mandil sacando a orear a la ventana un delicioso pay, o en donde las rebanadas de pasteles se ven tan grandes y antojables que pareciera no haber igual.

La desilusión llegó cuando me mudé a este país y me di cuenta de que los postres no eran lo que yo pensaba, no tenían nada que ver con las delicias de mi tía. Aquí los buenos postres vienen de la repostería francesa y se venden en lugares y pastelerías especializadas o, en el mejor de los casos, se encuentran en pequeños pueblos en donde “lo casero” lo hace especial, diferente y delicioso.

Foto: Marisa Núñez B.

El resto, viviendo en un país tan comercial, podrán imaginarse que son postres con ingredientes procesados, llenos de manteca vegetal que queda pegada en el paladar, con capas de merengues y cubiertas tan anchas o más que el propio postre, con cantidades gigantescas de crema batida por todos lados y con colorantes tan fuertes que pintan la boca, y otras cosas, de rojo, verde o azul.  Son postres sumamente dulces y empalagosos y el sabor predominante es siempre el azúcar, con algunas variaciones: chocolate o manzana, pero siempre muy dulce.

 

Una mujer admirable

Mi tía Ferrel, además de ser una gran cocinera, es una mujer dulce y admirable.  Originaria de un pueblo pequeño al norte de Houston, en el estado de Texas, aprendió a cocinar con ingredientes frescos y naturales. A finales de los años 60 se casó con mi tío Toño y se fue a vivir a Guadalajara.

Ella era la encargada de llevar los postres a las comidas familiares y siempre nos sorprendía con alguna novedad deliciosa y diferente. Una de sus especialidades son los pays, una combinación de ingredientes bien balanceados y una presentación exquisita.

Foto: Marisa Núñez B.

Su generosidad al compartir con su familia y amigas no solo los postres sino sus recetas, hicieron que yo intentara imitar su delicioso pay de queso, cuyo secreto es una capa final de crema con azúcar y vainilla. Es desde hace muchos años mi postre estrella con el que he conquistado corazones y estómagos de amigos, amores y familia. Y todo gracias a mi querida tía.

Les comparto esta deliciosa receta de una mujer que nos enseña cada día a vivir con alegría y que ha hecho felices a muchas. Cuando mi papá ya estaba muy enfermo, mi tía le llevó un pay de manzana recién horneado por ella, todavía calientito, que le ayudó más que todas las medicinas que tomaba y que disfrutó como si fuera un niño chiquito.

Ojalá esta receta los haga felices también a ustedes queridos lectores.

Nota: Las fotografías muestran el pay sin mermelada, aunque en la receta original sí lleva.

 

 

 

IngredientesPreparaciónPresentación

PASTA:

  • 1 ½ taza de galletas marías o ricanelas molidas
  • ½ taza de azúcar
  • ½ taza de mantequilla o margarina derretida
  • Nota: Ya se puede conseguir los moldes con esta pasta preparada y ahorran un poco de tiempo pero aquí recomendamos hacerla en casa.

 

RELLENO:

  • 3 paquetes grandes de queso crema
  • 1 ½ taza de azúcar
  • 4 huevos
  • 1 cucharadita de vainilla

 

CUBIERTA:

  • 4 cucharadas de crema
  • 2 cucharadas de azúcar granulada

PASTA:

Moler las galletas y vaciarlas al molde de pay.

Agregar el azúcar y mantequilla y presionar en el molde con los dedos hasta que quede bien forrado.

Calentar el horno a 350 grados C.

RELLENO:

Batir el queso y el azúcar hasta que quede suave.

Agregar los huevos uno a uno.

Vaciar al molde y hornearlo 60 minutos aproximadamente o hasta que se vea un poco dorada la mezcla

Se saca del horno y se deja enfriar 15 minutos reposando.

CUBIERTA:

Mezclar bien los ingredientes y ponerlos encima del pay después de que éste haya reposado 15 minutos.  Se hornea otros 10 minutos.

Se le pone mermelada a su gusto, encima (opcional) Y aquí recomendamos especialmente la mermelada o jalea de zarzamora.  O adornar con frutas frescas y/o crema batida a su gusto.

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