Una pizca de azafrán

La Faustina, bebida típica de San Gabriel, Jalisco

En un caluroso día de 1962, Don Fausto de la Torre Larios creó esta refrescante bebida que lleva como ingrediente central la ciruela

Yolanda Zamora

Foto: Yolanda Zamora.

El mes de mayo nos trajo celebraciones del Centenario del escritor jalisciense Juan Rulfo (1917- 1986) por todos los rumbos del país. Especialmente en San Gabriel, pueblo del sur de Jalisco, y cuna no sólo de Rulfo, valga decirlo, sino de Blas Galindo y José Mojica. Algo tendrá el sur de Jalisco, con la presencia del Gran Abuelo, el volcán de Colima, que avienta con parsimonia, elegantemente, sus fumarolas, y que actúa como inspiración y detonante de la creación artística por esa zona.

En ese misterioso sur de Jalisco está San Gabriel, que no sólo posee atractivos artísticos, históricos, turísticos… sino que ofrece al visitante la riqueza de su gastronomía. Y es que en San Gabriel se pueden degustar las enchiladas dulces, los sopitos, el delicioso pepián, el tradicional bote, similar al cocido, y por supuesto, la birria con sus características muy especiales, es decir, al estilo de los gabrielenses.

En materia de postres, destaca la nieve de garrafa, los rollos de guayaba, las mermeladas de diversas frutas, los ates de membrillo y otras suculencias. Uno puede caminar por el pueblo y encontrarse también con paleterías de exquisita fruta de la región, y disfrutarlas con agradecimiento, especialmente en el mes de mayo que el sol cae a plomo.

Pero lo que parece atraer la atención del visitante de manera especial, es la típica bebida de San Gabriel, la famosa Faustina, una exótica preparación cuyo ingrediente principal es la pulpa de ciruela agridulce que crece en la región en una determinada temporada. Lleva además refresco, jugo de naranja, limón, sal y mucho hielo. Se sirve en grandes copas “chabeleras” y es la delicia de los visitantes.

Pero, ¡cuidado! No hay que hacerle mucha confianza, porque, bebida como refresco, uno no se da cuenta de que algo empieza a ocurrir, y…  ¡pega fuerte! Como su nombre lo dice, fue inventada por Don Fausto de la Torre Larios, en 1962, un día de muchísimo calor, y causó impacto de inmediato.

Así, Faustinas van y vienen, entre brindis y brindis, sobre todo durante el calor de mayo. En esta ocasión, y también como parte de las celebraciones del centenario de Rulfo, hubo un III concurso de Faustinas, el sábado 20 de mayo, y los visitantes pudieron probar de todas, con ligeras pero significativas variantes: Hubo quien mezcló con refresco de cola, otros con refrescos blancos, algunos más arriesgaron alguno que otro ingrediente, como unos discretos granitos de pimienta. En esta ocasión el ganador fue el señor Mario de la Lima. ¡Felicidades don Mario!

Por supuesto que el destilado de agave, el rompope, elaborado con leche, y otros licores de frutas como el membrillo, el durazno y a manzana, y en algunas comunidades cercanas el pulque, son bebidas que el turista también debe probar.  Pero…  las Faustinas, no puede perdérselas.

¡Salud!

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2 Comentarios

  • Responder
    Pedro
    10 junio, 2017 en 9:48 am

    Me recuerda al Ponche de Granada de Tapalpa!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      2 julio, 2017 en 11:56 am

      Sí, otra de las delicias del Sur de Jalisco. Saludos y gracias por asomarte a Jaliscocina

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