El Caldero

Los difuntos no comen, pero inspiran

Llego el momento de disfrutar del Pan de Muerto. Del archivo de Rafael del Barco recuperamos esta receta

Rafael del Barco

Foto: Juan Carlos Núñez B.

La costumbre mexicana de llevar ofrendas a los muertos de la familia, es igual de sensata que la de otras partes, pues son los vivos los que se benefician de la costumbre al comerse la comida, jugar con los juguetes, gozar con el florido algar y se endulzan la vida con calaveras de dulce.

El pan de muerto es una de las costumbres más generalizadas en el país y hay panaderías que para conmemorar a los Fieles Difuntos, no hace otro tipo de pan los días 1 y 2 de noviembre. Es un hermoso espectáculo ver, por ejemplo, todos los estantes de la panadería Goiti en avenida México, ocupados con los suaves y azucarados panes adornados con huesos.

No es cuestión de rivalidades, sino de gozar las oportunidades que nos da la época y si ya nos comimos las galletas de Halloween, ahora toca este delicioso pan de muerto que solamente en esta temporada se nos ofrece.

Para evitar que pasemos mucho tiempo sin esta golosina, les propongo la siguiente receta que me encontré en el El libro del pan, de Eric Treuillé y Úrsula Ferrigno (Ediciones B Argentina, para el sello Javier Vergara Editor, 1999). Es la única receta de pan mexicano que el libro recoge. Provecho.

Pan de muerto

 

 

IngredientesPreparación
  • 2 cucharaditas de levadura seca
  • 4 cucharadas de agua
  • 500 gramos de harina
  • 1 cucharadita de sal
  • 6 huevos batidos
  • 125 gramos de azúcar
  • 2 cucharaditas de semillas de anís
  • 1 cucharada de agua de azahar
  • La ralladura de una naranja
  • Glaseado de huevo, preparado con 1 yema y 1 cucharada de agua
  • Azúcar refinada para adornar.

Disolver la levadura en agua. Mezclar la harina y la sal en un tazón grande, hacer un hoyo en el centro y verter allí la mezcla de levadura y agua.

Amasar con una cuchara de madera para obtener una masa blanda. Tapar con un lienzo y diejar que repose unos veinte minutos hasta que haga espuma.

Añada los huevos, la mantequilla reblandecida, el azúcar las semillas de anís, el agua de azahar y la ralladura de naranja; amase durante diez minutos hasta obtener una masa homogénea y elástica.

En un tazón limpio y bien enmantequillado, ponga la masa dándole vueltas para que se cubra con mantequilla y deje leudar unas dos horas hasta que doble su tamaño.

Divida la masa en dos partes y forme los panes; adórnelos con masa en forma de huesos y una pequeña bola al centro; cúbralos con un paño y déjelos que se levanten otra vez, píntelos con huevo, espolvoréelos de azúcar y étalos en el horno a 180°C durante 35 minutos; déjelos enfriar sobre una rejilla.

¡Buen provecho!

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