Recetario

Pollo en amarillo

Esta es una receta del norte de Jalisco que preparan con especial sazón en el restaurante de San Nicolás, en Colotlán

Francisco Vázquez Mendoza / Colotlán

A un restaurante vas por el buen sazón y si el lugar es agradable, volverás. Eso nos pasa a los colotlenses con el restaurante de San Nicolás: siempre regresamos.

Fotografía: Francisco Vázquez

Fotografía: Francisco Vázquez

Yo voy por el “Pollo en amarillo”, el “Pipián” o “Las Picadas”, también para embelesarme con las enormes piedras del cerro, que asemejan una pared en la cual rebota el viento para dejarme frías las mejillas, en esta temporada invernal. Entre los colotlecos es común ver en su FB una fotografía, un retrato o una selfie con el cerro de fondo.

Fotografía: Francisco Vázquez

Fotografía: Francisco Vázquez

San Nicolás es un rancho ubicado hacia el Oriente, a escasos 14 kilómetros por una aceptable carretera asfaltada. Ahí unas 35 o 40 casas se encuentran habitadas, algo así como 200 habitantes; todavía hace unos años era una comunidad de leñadores que surtían de cargas a Colotlán; ahora los pobladores se dedican al campo, al corte de orégano en temporal y hay un buen tamborazo musical.

En este lugar, seis familias de una misma rama atienden el “Parque Ecoturístico San Nicolás”, que se compone de un mirador, tirolesa, área para caminar y un restaurante que construyó una administración municipal hará cosa de ocho años.

Fotografía: Francisco Vázquez

Fotografía: Francisco Vázquez

Leonides Huizar no se suele ver pero es un personaje relevante en esta historia. “Nila”, como se le conoce en el rancho, con su cara adusta, su liderazgo y mano fuerte ha logrado que el restaurante mantenga la calidad en los platillos y la limpieza en el sitio. Ella acepta contestarme unas preguntas, sin embargo, en ningún momento deja su quehacer: muele el nixtamal, barre, acerca unos leños, etc.

Las tortillas que aquí te comes son producto del maíz que siembran las manos de estas familias; el pollo para el amarillo y el pipián se crían en sus propios corrales; si pides unos huevos a la mexicana, con blanquillos de sus gallinas, te los hacen. No todos los ingredientes de su cocina los producen en sus casas, pero sí gran parte de ellos. Ese es el plus del restaurante.

Fotografía: Francisco Vázquez

Fotografía: Francisco Vázquez

El otro plus es “Nila”, quien siempre está al pie del cañón. Seis de sus hijos, que ya tienen sus propias familias, se rolan los días para atender el local. Es decir, que seis familias tienen al restaurante como fuente de ingreso económico.

“Nila” se mantiene jirita por su intensa actividad, su calendario está en los 85 u 86 años, y alguien que la conoce desde siempre me confío: “Ha sido una mujer sumamente trabajadora. Ella sembró. Muele a mano, tortea, acarrea agua, ordeña sus vacas, hace su queso… pero aunque seria, es muy noble y cariñosa”. Y esa mañana de domingo que la visité, mientras preparaban la comida, una de sus nueras me contó mientras echaba tortillas al comal: “Ella hace el ‘Pollo en Amarillo’. A nosotras no nos queda igual”.

Visto y escuchado lo anterior, sólo queda saborear uno de los platillos que me hacen ir y volver a San Nicolás: “Pollo en amarillo”.

Fotografía: Francisco Vázquez

Fotografía: Francisco Vázquez

La receta:

IngredientesProcedimientoPresentación
  • Un kilo de pollo
  • Ajo al gusto.
  • Una cebolla y media.
  • Un manojito de cilantro.
  • Sal al gusto.
  • Tres jitomates regulares.
  • 10 azafranes (la clave para el color del platillo).
  • Una pizca de comino (que le da un sabor especial).
  • Media taza de arroz.
  • Zanahorias y calabacitas (opcional).

Se cuece el pollo con el ajo, una cebolla, el cilantro y sal.

Se licuan los jitomates con la media cebolla.

Los azafranes y el comino se muelen en molcajete, de preferencia. Bien molidos. Luego se licua con los jitomates y la cebolla.

Este recaudo: jitomates, cebolla, azafranes y comino, se pone a cocer. Cuando esté a punto de hervir, se le agrega el caldo del pollo, al gusto, y se le pone una media taza de arroz, bien lavado.

Se deshebra el pollo y se agrega a la cacerola, ya al final. Y si es de su gusto, finalmente, se le pone un poco más de cilantro, que también sirve para decorar.

Si a usted le gusta acompañarlo con zanahoria y calabaza: la zanahoria se pone cuando se cuece el pollo y la calabaza cuando se pone el arroz.

Al platillo yo le pongo unas gotas de limón, un poco de cebolla picada y salsa de tomatillo… ¡Provecho!

 

El restaurante abre todos los días de la semana. Se recomienda ir temprano porque la comida se acaba, sobre todo el fin de semana en que suele ser un sitio a donde acuden las familias de Colotlán y los visitantes. En el caso del Pipián y el Pollo en Amarillo son platillos de sábado y domingo, y como postre hay gordas de cuajada y arroz con leche.

Desde Colotlán, el camino al rancho de San Nicolás parte del boulevard, por el rumbo del fraccionamientos Las Golondrinas.   

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2 Comentarios

  • Responder
    Angelica Alvarez
    11 febrero, 2016 en 4:51 pm

    Excelente nota como siempre

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      11 febrero, 2016 en 9:26 pm

      Gracias, Angélica. Tenemos la suerte de contar con excelentes colaboradores como Francisco Vázquez. Gracias por leernos

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