Cancionero Culinario

¿Quién elige la música para comer?

Escoger el tipo de melodías que acompañará una comida es fundamental para completar una buena experiencia

Marisa Núñez / El Paso

Foto: Juan Carlos Núñez

Es raro encontrar un establecimiento de comida sin música. La relación entre dos artes, la cocina y la música, es inseparable. Hay restauranteros y chefs que saben muy bien cómo elegirla porque lo han estudiado y establecen una relación que “combine” las melodías con el tipo de comida, el menú y, en general, con el tipo de restaurante.

En los restaurantes la música varía también dependiendo del tipo de establecimiento y de su calidad.  ¿Quién y cómo se elige la música que se va a tocar? Hay restaurantes que tienen música en vivo y otros que ponen música grabada. Hay algunos que tienen rocolas. Ahí la decisión es del comensal que por una moneda elige las canciones que todos los demás deberán escuchar.

Hay dueños de restaurantes que no le prestan mucha atención al asunto y a veces dejan la elección en manos del cocinero, el mesero, el cajero, el amigo que “sabe de música” o simplemente a su gusto. Otros se asesoran con especialistas. Hay aplicaciones en la Internet con listas ya predeterminadas especiales para restaurantes o para la hora de comer, aunque no siempre combinan con el menú.

Lo cierto es que es todo un arte elegir una buena lista de música y para hacerlo de manera profesional hay que apoyarse en disciplinas como la mercadotecnia, la psicología y el diseño.

No es lo mismo la música que toca un restaurante de comida rápida, cuya finalidad es la movilidad de los clientes y las ventas por cantidad más que por calidad, para lo cual toca música de ritmos movidos, que un restaurante de comida fina y elegante para quienes importa más la calidad y exclusividad para lo que se utiliza música suave o que para un restaurante campirano en donde se busca el consumo prolongado y para lo cual se contrata, por ejemplo, a un mariachi.

La música mal elegida puede arruinar la comida o, por el contrario, se suele decir “la comida rica y el ambiente muy bonito”. En eso también la música influye.

La gastronomía y la música son pues dos artes que hay que saber combinar bien. Son dos inseparables que se complementan e influyen de manera determinante en nuestra experiencia a la hora de cocinar, de comer y de crear nuevas recetas. Generan ambientes únicos, positivos o negativos, que quedan plasmados en nuestra memoria.

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