Primer plato

“No me gusta cocinar”: Señora Zárate

En el tercer aniversario de su fallecimiento, recordamos a la mujer que durante casi medio siglo presentó sus recetas en la televisión

Juan Carlos Núñez Bustillos

Foto: Iván García

Su nombre era Eva Uranga Roig, pero se hizo famosa como la señora Zárate. Descendiente de abuelos catalanes, nació en la ciudad de México en 1920. Llegó a Guadalajara a mediados del siglo pasado cuando a su esposo, el general Fernando Zárate, lo trasladaron a esta ciudad. En 1960 comenzó a cocinar en la televisión lo que le valió el récord Guinness al programa de cocina más longevo. Murió el 28 de marzo de 2015. Publicamos esta entrevista el 13 de noviembre de 2004 en el periódico Público.

¿De niña le gustaba cocinar?
No, no me gustaba y hasta la fecha estoy igual (risas).

¿No le gusta?
No, me gusta por todo lo que me ha proporcionado y porque estoy rodeada de gente maravillosa.

¿Ni jugaba a la comidita?
Eso sí, pero en las comiditas siempre se me quemaba todo.

¿Cómo se convirtió en estrella de la cocina?
Por un golpe de suerte. Los representantes de una compañía de productos alimenticios me escogieron para hacer un anuncio en el cine porque yo hacía volovanes. De ahí se derivó que me buscaran para que les diera clases a los vendedores de unas baterías de cocina y luego salió la idea del programa de televisión.

¿Cocinaba porque no le quedaba de otra?
Porque me gustaba comer bien y para comer bien necesitaba buenas recetas. Desde que tenía como siete años se las pedía a las amigas de mi mamá, para que ella me las hiciera. Esas recetas fueron de las primeras que presenté en la pantalla y resultaron un éxito.

¿Su mamá cocinaba bien?
Mi mamá y mi papá cocinaban maravillosamente. Los domingos se dedicaban a prepararnos platillos especiales para alegrarnos el paladar. Hacían sopa de ostiones, pescado relleno… y así fuimos educando el paladar. Es muy importante que las mamás acostumbren a sus hijos a todos los sabores para que disfruten a donde vayan.

¿Cuál es el platillo de su niñez?
El de entonces y el de siempre; las milanesas con puré de papa.

De niña soñaba con ser artista ¿lo es?
Si a lo que hago le llaman así, pues ya soy artista, pero en realidad yo quería ser artista de las de escenario, nomás que había muchas más guapas que yo.

¿Cómo le hace para saber de memoria tantas recetas?
Es un don de Dios. Tengo una memoria fotográfica, me piden una receta y haz de cuenta que aprieto una tecla de la computadora y salen todos los ingredientes.

¿Cuántas se sabe?
Uy, no sé, infinidad.

¿Me dice la receta más corta que se sepa?
Un betún muy sencillo y muy bueno; una barra de mantequilla, un huevo y un cuarto de azúcar glas. Se bate, se le da el sabor que quiera y cubre cualquier pastel.

La más difícil no me la cuente, sólo dígame cuál es.
La pasta de hojaldre.

¿Cuál es la mayor vergüenza que le ha pasado en su programa?
Estaba preparando una crema antes de entrar en el programa cuando me dijeron algo y levanté la batidora, bañé las cámaras y todo. Y a la carrera a limpiar porque ya teníamos que salir al aire.

En la develación de su estatua en el Museo de Cera de Guadalajara. Foto: Iván García

¿Qué piensa de la comida rápida?
Creo que es bueno porque la vida se ha hecho más ocupada y trabajan el hombre y la mujer, pero no cabe duda de que los alimentos frescos y preparados con la limpieza que se requiere son mucho mejores.

¿Y de la comida que le dicen fusión?
En el mundo todo cambia, la cocina también ha cambiado muchísimo. Son platillos buenos, pero uno está acostumbrado a otro tipo de cocina.

Hay animales en peligro de extinción, ¿también platillos en peligro de extinción?
No, mientras haya con qué prepararlos no hay extinción.

¿Ve los programas de cocina de la televisión por cable?
Sí. Intervienen personas especializadas que dan algunas cosas muy sofisticadas. Yo me apego a la comodidad del ama de casa que tiene poco tiempo, poco dinero y le preparamos cosas sabrosas.

¿Cuáles son las tres cualidades más importantes de una receta?
Que los ingredientes sean bien medidos, que uno no los cambie por querer mejorar la receta, que sean muy frescos y que se respete el tiempo de su cocimiento.

¿No hay que ponerle creatividad a la receta?
No, tiene uno que ponerle amor.

¿Qué piensa de la gente que tiene recetas y no las quiere compartir?
Me parece que es un egoísmo tonto, porque si todos nos ayudáramos hasta con las recetas la humanidad sería diferente.

¿Qué es cocinar?
Es demostrar el amor que siente uno por su familia.

Si tuviera que escoger un platillo que representara a Guadalajara, ¿cuál sería?
Hay muchos, pero si fuera sólo uno, posiblemente el pozole.

¿A qué persona le gustaría prepararle un banquete?
A cualquiera que saboree lo que le sirvo, no me importa quién sea.

¿Qué le prepararía hoy?
Algo muy rico, a lo mejor un mole, a mí el mole poblano me encanta.

¿Seguirá en la cocina?
Sí, hasta donde Dios quiera que aguante. Dicen que Dios no me va a llamar hasta que no se le acabe la cocinera que tiene.

También podría gustarle

No hay comentarios

Dejar una respuesta