Lupita conserva, como un tesoro cargado historias, el recetario que elaboró con una pluma fuente, la misma con la que también escribió las cartas al amor de su vida
Rubén Alonso
En una bolsa de plástico Lupita González Blanco guarda una libreta, ahora un tanto deshojada, con las recetas ordenadas que recibió de su mamá, Consuelo, y aquellas que transcribió de otros recetarios de ella.







