En el Vaticano quedaron atrás los banquetes suntuosos de los siglos XIV al XVI, para ahora ser íntimos, personales, familiares
Rubén Alonso
Nada que ver los suntuosos banquetes de los pontífices de la Iglesia católica italianos Borgia, Médici o en Aviñón, Francia, del siglo XIV al XVI, con las comidas de los Papas del siglo XX y del primer cuarto del siglo XXI. De las grandes comilonas, incluidas algunas con veneno, a los más ordinarios y personales alimentos en los pasados cien años del Vaticano.







