Cancionero Culinario

Un granito de sal, canción y sazón

“Por eso para mi vida, y también para mi mal, vuélvete novia querida como un granito de sal”, escribió en 1929 Carlos Duarte

Sergio René de Dios Corona

Grano de sal. Foto: Juan Carlos Núñez

Una petición común en los comedores del hogar, fondas, puestos o restaurantes es “pásame la sal, por favor” o “pásame por favor el salero”. Sea en grano o molida, colocada en algún recipiente, sobre todo de cristal transparente, la sal de cocina está presente en las mesas mexicanas. Su minúsculo tamaño es proporcional a su enorme uso como ingrediente básico de la gastronomía.

Una pequeña cantidad le proporciona diferente sabor a un platillo. La proporción varía de acuerdo con el gusto del comensal. La sal es, decimos en México, “al gusto”. Sin este ingrediente marino, el platillo puede resultar insípido, pero en exceso deja incomible cualquier sopa, caldo, carne, vegetal o salsa. De ahí que se requiere mucho cuidado su uso; ni nada ni mucha, sino el toque justo que establece quien la espolvorea o la añade.

Sal de Colima. Foto: Juan Carlos Núñez B.

La sal es tan potente, tan necesaria para proporcionar sabor, que sus características sirvieron de inspiración para una metáfora amorosa convertida en la canción “Granito de sal”.

La letra es del periodista y poeta yucateco Carlos Duarte Moreno y la musicalizó el compositor y músico oriundo también de la península, José del Carmen Domínguez Saldívar, más conocido como Pepe Domínguez, como narra el libro “Antología de la canción yucateca. Semblanzas y letras”, del Museo de la Canción Yucateca.

Duarte Moreno recoge la singular característica de la sal y la extrapola a la petición, casi súplica, a una dama: “Dame pasión y consuelo, dale sabor a mi vida, como un granito de sal, ¡ay de sal!”. Tras describir a la persona amada y los consuelos y desconsuelos en la relación, remata diciendo: “Por eso para mi vida, y también para mi mal, vuélvete novia querida como un granito de sal”.

Escrita en 1929 e interpretada a ritmo de clave, es parte de la histórica y tradicional trova yucateca. La letra de la canción dice:

Salero de vidrio. Foto: JCN

Dame pasión y consuelo
dale sabor a mi vida
como un granito de sal,
¡ay! De sal.

De mi cielo sé lucerito
y refresca mi alma herida
como un sonoro arroyito,
arroyito de cristal.

Dame pasión y consuelo
dale sabor a mi vida
como un granito de sal
¡ay, de sal!

De mi cielo sé lucerito
y refresca mi alma herida
como un sonoro arroyito,
arroyito de cristal.

Tus ojos con su belleza
me hacen mucho mal
y ellos a mi tristeza
son puñal
, son puñal.

Los adoro y los venero
aunque matándome estén
mira si en verdad te quiero
mira si te quiero bien.

Por eso para mi vida
y también para mi mal
vuélvete novia querida
como un granito de sal.

En esta liga se puede escuchar la canción con Los Panchos.

Con un rítmico arreglo musical en la guitarra, la hermosa canción yucateca la han interpretado numerosos cantantes y grupos musicales, como Guty Cárdenas, Los Panchos, Estela Núñez, Los Hermanos Martínez Gil, La Rondalla de Saltillo, Los Montejo, Trío Calaveras y Los Soberanos, entre otros.

Radicar o viajar a Yucatán es adentrarse y disfrutar su cultura, que abarca un espectro enorme que incluye su legado maya, su gastronomía o sus hermosos pueblos y su música. Y si dentro o fuera de la península añade sal a los platillos, agregue también música; un buen acompañamiento es “Granito de Sal”.

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