Primer plato

Jahuiques, las espectaculares flores y el antojo

Estos bulbos llamados también cacomites han ido desapareciendo de la gastronomía tapatía, pero son fáciles de cultivar, nos comparte el lector Fernando Hernández

Fernando Hernández Ramírez

Foto: Juan Carlos Núñez B.

Yo también probé por primera vez los cacomites en una llevada de la Virgen de Zapopan, cuando yo tenía como 12 años, es decir, hace casi 30 años. Pero en esa ocasión me los vendieron como “jahuiques”, que es uno de los nombres con los que se conoce a las plantas del género Tigridia en Jalisco y Colima. Ese nombre también está consignado en la Enciclopedia de México.

Yo tengo tigridias en mi jardín, son muy fáciles de cultivar desde semilla y además, como son mexicanas, están habituadas a los ciclos naturales de lluvia y sequía, de modo que duermen la mayor parte del año bajo tierra (desde finales de noviembre hasta mayo en mi experiencia) y surgen con el calor y la temporada lluviosa.
La floración es entre septiembre y noviembre. Después se forman cápsulas con abundantes semillas, las cuales germinan sin dificultad. Es raro que tengan plagas (a veces algunas orugas) y los únicos problemas que he tenido con ellas es que los bulbos son un festín para las aves, especialmente los zanates o ticuses.

Foto: Lorena Martínez

La floración es espectacular, las flores se abren en sucesión pues solamente duran un día, sus tejidos son muy delicados. Yo tenía originalmente de color naranja solamente, pero al sembrar las semillas en las siguientes generaciones obtuve algunas plantas de flor amarilla.
Sigo en búsqueda de tigridias de otros colores, sé que hay rosas y blancas. Cuando viví en Alemania siempre me sorprendió que era más fácil encontrar allá bulbos de tigridia y tubérculos de dahlia que en México. Es triste que holandeses y alemanes han desarrollado muchísimas variedades ornamentales y nosotros no hemos encontrado la forma de aprovechar el potencial florístico que tenemos.

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