Primer plato

Los “incendios” de Dolores: “¿Ya lloró la Virgen?”

Los altares dedicados a la Dolorosa eran comunes en las casas de Guadalajara. Había agua fresca con “piquete”, fritangas y hasta baile

Juan Carlos Núñez Bustillos

Foto: Juan Carlos Núñez Bustillos

Los altares de Dolores fueron muy populares en las casas tapatías de antaño. Eran “bellísimos altares hogareños levantados con gran esmero y devoción año tras año, el viernes de Dolores, en algunas casas de familias cristianas en donde la Madre de Dios era especialmente venerada en su título o advocación de Nuestra Señora de los Dolores”, afirma J. Ignacio Dávila Garibi en su libro “Memorias tapatías”, editado en 1953.

Una imagen de la Virgen Dolorosa presidía el altar que era adornado con palomitas y angelitos; esferas de cristal, ramas de pino y papel de china picado, de colores morado y blanco. Con este mismo papel se elaboraban banderitas que se encajaban en naranjas. Pequeños recipientes con brotes de chía o de cebada formaban también parte de la composición que era iluminada con decenas de velas. En una ciudad sin luz eléctrica los altares que se colocaban dentro de las casas, cerca de alguna ventana, parecían “incendios”.

Foto: Juan Carlos Núñez

“En la época de la Colonia, los jesuitas introdujeron en Guadalajara la devoción a la Virgen de los Dolores y durante la Cuaresma comenzaron a levantar altares conmemorativos. Se llamaron ‘incendios’ por la gran cantidad de velas que contenían. Las calles de la época carecían de alumbrado, por lo que el reflejo que salía por las ventanas daba la impresión de que las casas se incendiaban. En ocasiones, debido al aire propio de la temporada, las llamas de las velas alcanzaban alguna cortina provocando un incendio de verdad”, dice en un comunicado el Centro de Promoción Cultural del ITESO.

El padre Tomás de Híjar Ornelas explica: “El viernes anterior al Domingo de Ramos fue hasta antes de la más reciente reforma del calendario litúrgico de la Iglesia, una fecha dedicada a recordar la pena que afligió a la Virgen María al pie de la cruz. Ya no forma parte del mismo, pero se aconseja que se conserve en aquellos lugares donde la religiosidad popular lo tiene muy arraigado. Hasta fechas no lejanas, en la capital de Jalisco era común que en muchos templos y hasta hogares tapatíos se levantaran al pie de una imagen de la Dolorosa rutilantes altares plenos de poesía y símbolos, apodados ‘incendios’ por las abundantes luces que los iluminan.

La comida en los incendios

Como en toda celebración no podía faltar la comida. Los hogares que levantaban los “incendios” de Dolores ofrecían a quienes llegaban a apreciarlos agua fresca de limón con chía. Los visitantes preguntaban: “¿Aquí ya lloró la virgen?”. La respuesta era el vaso refrescante.

En el zaguán se colocaban sobre una mesa grandes tinajas y ollas de barro llenas de agua fresca, algunas botellas de licor y suficientes vasos para obsequiar a las personas que entraban a la casa a ver el incendio.

Foto: Juan Carlos Núñez

Los refrescos contenían agua endulzada, jugo de alguna fruta y algo de aguardiente, que se ponía a discreción según la edad y circunstancias de la persona agasajada. Se detenían en cada casa en donde había incendio sea que cantaran o no, alguna alabanza a la Virgen, pedían su refresco con piquete, es decir cargadito de licor. A esta bebida un tanto embriagante llamaban “torito”.

Con los refrescos trataban de representar las lágrimas de la Virgen. En los patios y corredores jugaban alegremente los niños a quienes se obsequiaban diversas golosinas en tanto que en la sala las personas grandes eran cumplimentadas y agasajadas por los dueños de la casa”, refiere Dávila.

Añade que alrededor de los “incendios de Dolores” se instalaban vendedores de golosinas, comidas, refrescos y bebidas embriagantes. “En algunas casas después de la cena, en las que solían abundar platillos regionales, había baile”.

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Muchas personas se embriagaban y “cometían excesos”. El acompañamiento a la Virgen en su dolor por la muerte de su hijo que terminaba en fiesta no gustaba a las autoridades eclesiales. “Las amonestaciones de los oradores sagrados eran inútiles, lo profano se había impuesto de tal modo a lo religioso que los incendios llegaron a ser motivo de escándalo”, particularmente a mediados del siglo XVIII.

Por esta razón, dice Dávila, Don Francisco de San Buena Ventura Martínez de Tejada y Diez de Velasco, titular de la Diócesis de Guadalajara, consideró “malditos e infernales” los “incendios” “cuyo nombre, estimaba su ilustrísima aplicado en cuanto a ellos -dice- se enciende el incendio de la carne para depravadas pasiones y en las que se quiere el demonio que con las imágenes de la Cruz y de María Santísima sean autorizadas la embriaguez, la murmuración, los bailes y otros desórdenes”. De tal manera que el 4 de julio de 1754 emitió un edicto en el que prohibió terminantemente la instalación de los altares “so pena de ex comunión”.

263 años después, podemos apreciar los “incendios” de Dolores en museos y centros culturales.

Altares de Dolores 2017

Este viernes 7 de abril se pueden visitar los siguientes altares que incluyen además diversas actividades culturales. La entrada es libre en los tres

Templo de Santa Teresa

La Banda Sinfónica del Departamento de Música de la Universidad de Guadalajara ofrecerá un repertorio de marchas procesionales. La Mtra. Rosa Alhelí Cervantes Macías levantará el altar de Dolores “para que luzca especialmente para este concierto”.

19:00 horas

Morelos 525, entre Ocampo y Donato Guerra,

Casa ITESO Clavigero

Espectáculo escénico musical a cargo de José Hernández y Guillermo Covarrubias. El altar es montado por José Hernández y Karla Sahagún.

20:00 horas.

Dirección: José Guadalupe Zuno #2083. Colonia Americana

Museo de las Artes Populares

Charla sobre “Tendido de Cristos”, tradición declarada Patrimonio Inmaterial del Municipio de San Martín de Hidalgo, Jalisco. Imparte: Mtro. Eduardo Ramírez.

Inauguración de “Altar de Dolores” y “Tendido de Cristos”.

19:00 horas

Dirección: Calle San Felipe #211 esquina con Pino Suárez. Centro Histórico de Guadalajara

 

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