Primer plato

La piñuela, rica pero poco conocida

Esta fruta, también llamada timbiriche y tumbiriche, crece en racimos y tiene un rico sabor agridulce

Sergio René de Dios Corona

Racimo de piñuelas. Foto: Sergio René de Dios

Es una fruta que no es fácil de encontrarse en los mercados o tianguis, pese a su rico sabor agridulce si se consume cruda. Su forma es similar a la de un plátano dominico y también se pela igual, pues con la uña o un cuchillo se hace una incisión en la punta y la cáscara se quita en partes, poco a poco. Se le conoce como timbiriche, tumbiriche, Piñuela o Guámara, entre otros nombres.

Su envoltura es flexible aunque dura. Dentro está la fruta, parecida a un capullo blanco, con diminutas semillas. Su nombre científico es Bromelia pinguin.

Se trata de una fruta pequeña, blanca o ligeramente rosada en su cubierta, que se vende por racimos. Cada racimo puede tener más de 50 frutos, con los que es posible elaborar agua fresca, miel, jugos, atoles o medicamento antibacterial o contra la tosferina, de acuerdo con literatura revisada de herbolaria mexicana.

La piñuela. Foto: Sergio René de Dios.

Un inconveniente de la fruta es que a algunas personas les escalda la lengua; otras pueden consumirla sin problema, si bien por su acidez puede dejar sensibles las encías, en algunos casos. Nada de eso obsta para saborear hasta media docena, sin problema, si se es resistente a sus efectos.

En Guadalajara es posible adquirirla en puntos de la barranca que atraviesa en el fondo el río Santiago. En algunas casas y terrenos crece de manera silvestre. Los racimos se consiguen en meses como abril y mayo, a un costo barato de apenas 50 pesos. Hay que limpiar cada fruto y consumirlo durante los siguientes días, porque se pueden fermentar.

Si encuentra racimos en un mercado, tianguis, en un pueblo o a la orilla de la carretera, adquiérala. Le encantará.

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