Primer plato

Café, “leche de los pensadores”

Don “Marce” pasó muchas horas en  redacciones de periódicos. Un buen café era compañero indispensable en su trabajo. Aquí nos cuenta la leyenda de cómo se descrubrió esta rica bebida

Marcelino Becerril Aguirre

Café… enigmática semilla que nos remonta a la más extraordinarias leyendas.

“Bebida mágica”, “vino del islam”, “leche de los pensadores”, son, entre otros, los calificativos con que la historia ha identificado a esta prodigiosa semilla que, con su misterioso aroma e inconfundible sabor, ha dado lugar a la creación de innumerables historias sobre su origen.

Una de las más hermosas leyendas sobre su descubrimiento fue dada a conocer en Occidente a través de Antonio Fausto Naironi, sabio políglota italiano del siglo XV.

En ella se cuenta que hacia el año 1440, un pastor que guardaba un rebaño de cabras en la meseta de Kaffa, observó que durante la noche los animales en lugar de dormir, daban grandes saltos como si estuvieran bailando.

Café… enigmática semilla que nos remonta a la más extraordinarias leyendas.

Como es natural, el pastor creyó que las cabras estaban enfermas. Para ello acudió a un monasterio donde el prior, después de estudiar el caso, descubrió un arbusto cuyas hojas y frutos eran comidos por las cabras.

Coció hojas y semillas y, después de tomar la poción, descubrió el café. Enigmática bebida consdiderada como uno de los más apreciados regalos ofrecidos al hombre por la naturaleza.

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2 Comentarios

  • Responder
    Eduardo Andrés
    23 agosto, 2019 en 9:59 am

    Hola. Buscando esa frase exactamente (La leche de los pensadores) al recordar la intriga que siempre me provocaba verla en el lateral del cartel de una cafetería al paso, en la ciudad de Rosario, Argentina, me encuentro con esta entrada.
    ¿Sabrá Ud. el origen de esa denominación?
    Gracias.

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      23 agosto, 2019 en 8:11 pm

      Estimado Eduardo: Muchas gracias por leernos y por escribirnos. Lamentablemente no tenemos respuesta a su pregunta. Don Marcelino, el autor del texto, falleció. Consultaré con mis amigos cafeteros y si encuentro alguna respuesta con mucho gusto se la comparto. Saludos cordiales.

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