Primer plato

Mezquitic, el sabor del norte

Huachales, arepas, gorditas, queso, guajes, calabaza, cuachalalá y conservas son algunos productos que ofreció este municipio

Juan Carlos Núñez Bustillos

Foto: Juan Carlos Núñez B.

La reciente visita del municipio de Mezquitic al Museo de las Artes Populares de Jalisco fue la oportunidad para disfrutar de algunas delicias que se producen en la zona norte del estado. Las sencillas preparaciones resultaron toda una revelación de sabor.

Comenzamos con las gorditas de maíz, unas galletas quebradizas, ligeras y muy sabrosas. Con un dulzor que regocija y no empalaga. Disfrutamos también las “arepas”. Éstas se preparan con harina de trigo y piloncillo. Igualmente deliciosas.

Los huachales son un producto emblemático de la zona norte de Jalisco y del sur de Zacatecas. Es una manera de conservar el maíz. Los elotes se cuecen y se ponen a secar al sol. Después se muelen para formar una harina con la que se preparan diversos platillos.

Uno de ellos son los orejones que se preparan con huachales y calabaza deshidratada, nos comentaron Patricia Bañuelos y Sandra Madera, dos jóvenes que formaban parte de la delegación que trajo a Guadalajara la muestra de productos y cultura de Mezquitic. Los huachales merecen un texto especial que presentaremos en la siguiente entrega de Jaliscocina.

Otro de los platillos típicos de Mezquitic es la temachaca. Se trata de brotes de un árbol que se preparan en guisados, en caldo o en quesadillas y tacos. “Dicen que son muy buenos para la resaca”, expresa Sandra. Su compañera Patricia explica que no los trajeron porque son un producto de temporada. “Abril es el mes de la temachaca”.

Lo que sí trajeron fueron “guais” a los que en Guadalajara llamamos “guajes”. Una leguminosa verde brillante con la que se preparan desde salsas hasta huevos o carne de cerdo. Los aguacates que nos ofrecieron son pequeños, de cáscara delgada y hueso grande. Compré también una calabaza de castilla grande y tierna que próximamente prepararé.

Las semillas de este fruto son un antojo común en Jalisco. Aparentemente es una preparación sencilla. Requiere solamente de las semillas, un poco de sal y fuego. Pero encontrar la manera de que queden en su punto no es fácil. Algunas quedan correosas, otras se pasan de tueste, hay a las que le falta o les sobra sal. Las semillas de calabaza de Mezquitic son las más ricas que he probado, estaban en su punto.

Foto: Juan Carlos Núñez B.

De Mezquitic llegó también un queso añejo, seco, tipo Cotija, cubierto con una “pasadita” de chile rojo. De sabor intenso, justo de sal y excelente para acompañar unos frijoles de la olla o unas tostadas.

Sandra Madera comenta que otro de los productos típicos de Mezquitic son los chiles rojos, muy picosos. “No pudimos traer porque se terminaron todos. Su temporada es en septiembre y se acaban pronto. Las personas que viven en Estados Unidos se llevan mucho”.

-¿Son muy picosos?

-Sí -añade Sandra- hace rato compramos unas papitas. Nos preguntaron si las queríamos con chile picoso y dijimos que sí, pero no enchilaba nada. El de allá sí es más fuete.

El chocolate que se produce en Mezquitic es muy aromático y de sabor casero. Además, había conservas, también caseras, de mango, guayaba y nopales. Y miel de abeja producida en la región.

Patricia Bañuelos nos contó que los trozos de corteza de un árbol que traían eran “cuachalalá” (conocida en otros lugares como cuachalalate). Es de uso medicinal. La Biblioteca digital de la medicina tradicional mexicana de la UNAM refiere que este vegetal se utiliza para tratar úlceras, heridas y gastritis entre otros padecimientos.

Siendo uno de los municipios en que se asienta la cultura wixartiari, no podían faltar en esta muestra las artesanías elaboradas con chaquiras. Collares, aretes, anillos y llaveros con diseños de contrastantes figuras y colores. Se ofrecieron también bateas elaboradas con la ligera madera de sabino.

Todas estas maravillas cupieron en cuatro mesas mientras un trío wixartitari alegraba con su música la vieja casona del centro tapatío que alberga al Museo de las Artes Populares de Jalisco.

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2 Comentarios

  • Responder
    Cristina De la Torre
    13 junio, 2017 en 1:06 pm

    Juan Carlos, soy Cristina De la Torre. Mis papás nacieron y crecieron en Mezquitic, y me encontré esto que escribiste en FB de mis primos, muy orgullosos de tu nota!!! Y yo también. 🙂

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      2 julio, 2017 en 12:00 pm

      Hola, Cristina. ¡Qué gusto encontrarte por acá! Muchas gracias por tu comentario. De eso trata Jaliscocina, de ir recuperando con orgullo lo que se hace por acá. Un abrazo.

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