Recetario

¿Cómo consentir al paladar durante la cuarentena? Parte 1

Una buena comida reconforta en estos tiempos de pandemia. El espagueti es una excelente opción para preparar en casa

Eduardo Mendieta / Querétaro

Foto: Eduardo Mendieta

¿Les ha pasado que durante estos tiempos de pandemia mundial, se sienten abrumados por las nada omisibles situaciones que nos generan estrés? No vengo aquí a hablarles de penas y desgracias, sino a compartirles una experiencia que me reconfortó y que me gustaría les sirviera de inspiración a hacer lo mismo: a consentirse durante la crisis.

Resulta que todo comenzó cuando mi pareja fue a visitar a su familia a Tepic y al regresar, trajo varias cosas que él ya añoraba: el pastel de arroz que hace su mamá, un pastel de pasta de nuez que le encanta desde niño, la receta del pastel de garbanzo que le hacía la señora que cuidaba de él y de sus hermanos, y dos productos del mar que él no podía pasar por alto: callo de hacha y camarones.

Será un honor compartirles las recetas que haga a partir de ahora; de hecho, me he impuesto el reto de igualar la receta de ese pastel de pasta de nuez porque a mí me encantó. Una vez haya llegado a ello, en otro artículo se los comentaré.

Brocheta de camarones. Foto: Juan C. Núñez

Pero hoy el ingrediente central es el camarón. Comenzamos con este ingrediente porque pensamos en varias maneras de prepararlos: empanizados, en aguachile o en brochetas, pero de repente pensé en una pasta con salsa de tomate y camarones.

Y es que aquí va el primer consejo que les daré para consentir al paladar: utilicen lo que tienen a la mano. Fue una buena oportunidad el hecho de tener todos estos ingredientes que les mencioné, quizás no todos los tenemos ahora mismo en casa, y espero que no se me vayan por la creencia de “entre más caro, mejor”. Eso no va con mi filosofía, prefiero pensar “entre más rico, mejor” y, ¿cómo vamos a lograrlo? Sólo observen lo que tienen en la alacena y en el refrigerador, piensen “¿qué se me antoja más?” y de ahí vayan hilando las ideas hasta dar forma a lo que más les apetezca.

Tallarines cocidos “al dente”. Foto: JCN

Utilicé 1 paquete de pasta espagueti, 1 frasco de puré de tomate, 300g de camarones, aceite, sal y pimienta. Todo comienza con una correcta cocción de la pasta, recuerden que existe un término llamado “al dente”, que es cocer la pasta hasta que esté suave por el exterior, pero al morderla, ésta ofrezca cierta resistencia. Esto se logra cociendo la pasta en agua hirviendo durante siete a nueve minutos y ojo, yo recomiendo este tiempo porque es la forma en que yo cocino, pero hay que leer la recomendación de la pasta porque cada marca te dice en el empaque el tiempo de cocción. Es cuestión de que cada quien vaya formando su criterio a su gusto.

Mientras la pasta se cocía, limpié los camarones: retiré las cabezas, las cuales pueden dejar escurrir y luego guardar en un tupper para congelarlas y después hacer un buen caldo de camarón con ellas; quité las cáscaras, la colita y el intestino, que es la tirita negra que se ve en la “espalda” del camarón.

Luego, sofreí los camarones y les añadí sal y pimienta al gusto, puse la salsa de tomate y agregué un poco del agua de cocción de la pasta. Sazoné la preparación y añadí la pasta cocida. Es muy importante que una vez reunidos todos los ingredientes, prueben sus preparaciones. Así me di cuenta que le faltaba algo a este platillo. Era como si tuviera una buena personalidad pero le faltara un “alma”. Entonces fui al balcón del departamento donde vivo, vi entre las plantas que tengo y tomé unas seis hojitas de la maravillosa albahaca, esa bellísima plantita que da un aroma excepcional a las pastas con salsa de tomate. Lavé esas hojitas, las corté en tiritas delgadas y las agregué al cazo.

Plato michoacano. Foto: Juan Carlos Núñez

Serví un poco del espagueti en el plato y hasta arriba coloqué unos cuantos camarones, como se ve en la fotografía. Aquí va otro punto importante para consentirse en la cocina: cuando sientan que quieren hacer una comida especial, incluso si no hay un motivo especial para hacerlo, simplemente elijan los platos más bonitos de sus casas, procuren servir con orden, acomodar bonito sus preparaciones y, antes de acabar con ellas, tómense un tiempo para admirar sus propias creaciones.

Quizás la receta que les acabo de comentar tenga un nombre, quizás otros chefs lo hagan con muchos otros ingredientes, más gourmet, con más caché. Como sea, pero hagan con lo mucho o poco que ustedes tengan en casa, algo especial para ustedes mismos, para sus parejas, sus hijos, sus papás, para quien sea, díganles que los aman regalándoles momentos así de bellos antes de comer.

Esta es la primera parte del pequeño manual para consentirse que les escribiré en esta revista digital, la segunda parte será la receta de un postre. En lo que les escribo la siguiente entrada, estaré atento a si es que ustedes nuestros lectores nos comentan ¿de qué forma se consienten al cocinar? Es un proceso creativo que me encantaría leer.

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1 Comentario

  • Responder
    Carlos
    11 julio, 2020 en 1:20 pm

    Wow Lalo que increíble y comparto contigo el gusto de regalar (y regalarte) una reconfortante comida, acompañándola de una copa de vino y se me hace delicioso…hace un par de meses justo en eso pensaba…“prepárate algo rico de comer, disfruta de la compañía de alguien porque de ésta vamos a salir”…sigue triunfando e inspirando…saludos!!

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