Primer plato

Taquitos de frijol: nostalgia, añoranza y amor puro

“Cuando das la primera mordida a esa tortilla untada de frijoles grasositos sientes un sollozo de nostalgia y alegría”

Eduardo Mendieta / Querétaro

Taco de frijol y chicharrón. Foto: Juan Carlos Núñez

Cuando pienso en “taquitos de frijoles”, lo primero que viene a mi mente son los frijoles refritos que prepara mi mamá. Imagínense la escena: de joven, cuando ya decides independizarte y vivir con tu pareja o por tu cuenta y conoces el verdadero sufrimiento de organizar tus tiempos y recursos para poder ser el orgullo de tu familia, pero muchas veces no lo logras ni comiendo sopas instantáneas todos los días y si, además, te rompen el corazón, lo único que quieres es ir por el apapacho de mamá.

 Llegas a casa de mamá y cuentas un poco de tus penas mientras ella está cocinando. Te sirve un plato con frijoles y el guiso. Por más sencillo que sea, al agarrar tu primera tortilla, untarle esos frijoles refritos grasositos y añadirle un poco de ese guisado, das la primera mordida y sientes un sollozo de nostalgia y alegría, así como el crítico gastronómico Ego de la película Ratatouille.

Taquito de frijoles. Foto: Juan Carlos Núñez.

Esos son mis mejores recuerdos de los taquitos de frijoles. De esos frijoles refritos que por más que quiera igualar en sabor, nunca he logrado.

Y es que, la verdad, todos tenemos en nuestras familias a las mejores chefs del mundo: nuestras mamás y abuelitas.

Esa considero es la esencia del amor por la cocina. Esas experiencias que vamos generando con nuestros seres queridos. Entonces, “taquitos de frijoles” para mí, significan nostalgia, añoranza y amor puro.

¿Para ustedes, qué significan?

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