Recetario

Para este Día del Niño, un “pastel” fácil, divertido y sin fuego

Pasar un buen rato en la cocina con la familia es una buena opción para celebrar este día en el encierro

Juan Carlos Núñez Bustillos

Cocinar en familia puede ser una buena opción para celebrar este Día del Niño en el encierro. Este postre es muy fácil de elaborar, no requiere fuego y se presta para que varias personas metan mano en su preparación. Se trata de un sencillo “pastel de refrigerador”.

Recordé este postre porque cuando éramos niños, mis hermanas y yo se lo preparábamos a nuestro papá. Por supuesto, bajo la dirección de mamá. Él por razones de trabajo viajaba mucho y a veces su ausencia se prolongaba por semanas. Para celebrar su regreso y chiquearlo, antes de ir por él al aeropuerto, pasábamos un buen rato en la cocina. Había trabajo para los tres hermanos y oportunidad para meter el dedo en la mezcla y saborearla mientras la cocinábamos.

“Pastel de refrigerador”. Foto: Juan Carlos Núñez

Marimar, mi hermana, la anotó como “pastel de refrigerador”, yo la apunté como “pastel de café”, pero los ingredientes y el procedimiento es prácticamente el mismo.

Me pareció también oportuna esta receta porque los ingredientes son comunes y es incluso probable que usted los tenga en su casa. Las cantidades están calculadas para cinco o seis personas y que sobre. Yo en esta ocasión, preparé la mitad.

Ingredientes:

  • 350 gramos de mantequilla.
  • 300 gramos de azúcar.
  • 3 huevos.
  • 1 cucharada de vainilla.
  • 2 caballitos de Jerez o Ron (la cantidad puede variar en función de sus gustos o eliminarse incluso, pero vale la pena poner un poco de licor. Da muy buen sabor y no resulta muy fuerte para los niños. Nosotros lo comimos muchas veces y jamás nos mareamos).
  • 1 taza de café.

Previos

Café. Foto: Jimena Hinojosa N.

Prepare una taza de café y déjela enfriar. Es importante el líquido no esté caliente al utilizarse. Si se le pasó hacerlo con tiempo o comenzó a preparar la receta sin leerla antes, no se preocupe. La solución es muy fácil. Ponga el café caliente en una taza refractaria y colóquela en un recipiente con agua y un poco de hielo (baño María inverso). Es muy importante que el recipiente sea refractario para que no estalle con el cambio de temperatura.

Saque la mantequilla del refrigerador un par de horas antes de cocinar, pues así será más fácil acremarla. Si no pudo hacerlo, tampoco es un gran problema, solamente tardará un poco más en este paso. Reserve una mínima parte para engrasar un molde.

Procedimiento

Separe las claras y las yemas. Bata las claras a punto de nieve.

Engrase un molde.

Acreme la mantequilla y añada poco a poco el azúcar. Luego las yemas, la vainilla, el licor. Agregue las claras batidas con movimientos envolventes.

Los “pisos” del pastel. Foto: JCN

Remoje una a una las galletas en el café y colóquelas en el molde hasta formar un “piso” o capa. Cubra con la mezcla de mantequilla y azúcar. Añada una o dos cucharaditas de café, cuidando que la preparación no quede aguada, tiene que ser una pasta espesa. Repita el procedimiento hasta completar el molde.

Las tareas se pueden repartir entre los “cocineros” de manera que participen todos. Alguien puede batir las claras, otra persona moja las galletas y las acomoda, una más colocar la mezcla… Haga una primera limpieza del recipiente la mezcla “a dedo”. Así se pueden “limpiar” también en primera instancia las aspas de la batidora siempre y cuando ya estén separadas de la base para evitar accidentes. Seguramente le sobrarán voluntarios para esta labor.

Refrigere por al menos dos horas para que tome consistencia. Sirva frío y disfrútelo.

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