Recetario

Mermelada de naranja agria, el dulce amargor

Con esta preparación se pueden conservar estos ácidos frutos que abundan por estos días en las calles de Guadalajara

Juan Carlos Núñez Bustillos

Mermelada de naranja agria. Foto: JCN.

Los generosos naranjos agrios nos regalan en estos días sus ácidos frutos. Ruedan por las banquetas y las calles ante la indiferencia de la mayor parte de las personas. Algunas perfuman las transitadas avenidas cuando un automóvil las apachurra y libera sus aromas. No falta el ingenuo que las corta al pasar creyendo que se encontrará con el azucarado sabor de las naranjas dulces. La decepción es grande y metros más adelante el fruto es abandonado.

Salsa de habanero. Foto: Rubén Alonso

Pero hay también quien las valora y las recolecta para preparar cochinita pibil, salsa de habanero o para prepara las refrescantes aguas frescas. Lo importante es que las naranjas agrias no se desperdicien.

Otra de las maneras no sólo de aprovechar sino de conservar los frutos es preparando mermelada. A diferencia de las que se preparan con otras frutas como fresas, mangos o moras, el sabor de ésta es fuerte. Amargo, pero muy sabroso.

Sobre un cuernito o un pan tostado con mantequilla o queso crema y acompañado con un buen café es una delicia.

Su preparación es sencilla, pero lleva su tiempo.

Recolecte las naranjas agrias. Lávelas muy bien y póngalas a cocer a fuego muy bajo. No deje que hierva. Alrededor de dos horas después deberán estar suaves. Presiónelas con una palita de madera para saber si ya están listas. Deben sumirse fácilmente. Si quiere que su sabor se “amanse” un poco, puede cambiar el agua una o dos veces.

Naranjas agrias. Foto: Juan Carlos Núñez.

Una vez que estén suaves, retírelas del agua (no tire el líquido), pártalas con un cuchillo y retire toda la pulpa y las semillas. Es importante quitar muy bien las “membranas” o “pellejitos” blancos que guardan más amargor. Deseche las semillas. Esta operación que es muy difícil cuando las naranjas están crudas, resulta muy fácil cuando están ya cocidas.

Deseche parte del líquido donde se cocieron las naranjas, pero no todo. Póngalo al fuego, añada azúcar y revuelva hasta que se disuelva. Ponga después las cáscaras de naranja.

¿Cuánta agua y cuánta azúcar? Dependerá de su gusto. La consistencia y el dulzor dependerán de su preferencia. Puede hacerlo de manera que quede con algo de “mielecita” o dejara más seca, casi como fruta cristalizada.

Mermelada de naranja agria. Foto: JC Núñez

En función de esto decida cuánta agua (nunca más de un centímetro por arriba de las cáscaras de naranja) y cuánta azúcar, (no más de la que pueda disolverse en la cantidad de agua que tenga).

Revuelva constantemente hasta que se vea el fondo de la cazuela. Un cazo de cobre y una pala de madera son utensilios ideales en esta preparación, pero no son indispensables.

Deje enfriar y enváselo en algún frasco d

e vidrio, cerámica o plástico.

Aquí puede encontrar otras opciones para preparar la mermelada de naranja agria.

También te podría interesar

No hay comentarios

    Deja una respuesta