Recetario

Un divertido menú del horror

Estos platos “sangrientos” se sirvieron recientemente en una fiesta de Halloween, celebrada en Texas

Marisa Núñez / El Paso, Texas

Gelatina de “cerebro”. Foto: Marisa Núñez.

Se acerca el día de Halloween, celebración que ha traspasado la frontera y, a pesar de no ser una tradición mexicana, muchos compatriotas la celebran en ambos lados de la barda. Algunos aprovechan la fecha para hacer fiestas de disfraces y divertirse, otros deciden llevar a sus niños a pedir dulces por el vecindario y en muchas escuelas piden a los niños ir disfrazados.

Ha habido una lucha desde hace años por conservar nuestras raíces y nuestras tradiciones para celebrar el día de muertos en lugar de Halloween.  Pareciera que la cercanía de fechas y el tema de la muerte en la que coinciden estas dos celebraciones se empeñan en competir cuando en realidad no tiene nada que ver una con otra, “mera coincidencia”.

Fantasmas de bombón. Foto: M. Núñez.

El problema es cuando se niega la propia identidad y se adopta la extranjera como única o como “mejor”, cosa que pasa cada vez menos, pues ahora se ha puesto hasta de moda la celebración del día de muertos; hay desfiles, películas, fotografías, explicaciones que circulan a través de los medios de comunicación y las redes sociales; hoy en todas partes se montan altares de muerto y se come pan de muerto y chocolate.

Una celebración no debería excluir a la otra, pero tampoco fusionarse, son cosas distintas. Lo que sí creemos es que el intercambio cultural en los dos sentidos debería enriquecer más que contrarrestar.

Hace unos días preparamos aquí en El Paso, Texas, un menú con motivo de Halloween y se los compartimos como ideas en caso de que usted sea uno de los que celebra esta fecha o cualquier otra en que se quiera divertir con comida de horror. Algunos se ven asquerosos, pero esa es la idea, habrá que animar a los comensales a probar los platos que por demás son sencillos y sabrosos.

Dedos de muerto

Tiras de queso de su preferencia, se hace una ranura pequeña en un extremo en donde se inserta una lajita de almendra rebanada simulando una uña.

“Dedos de muerto”. Foto: Núñez

Dedos sangrientos

Igual que los dedos de queso, solo que se hacen con salchichas y en el extremo opuesto a la “uña” se adorna con salsa de tomate (cátsup) simulando la sangre.

Dedos sangrientos. Foto: Marisa Núñez.

Manos de palomitas

En guantes transparentes desechables se inserta en cada dedo un dulce de los llamados “Candy corn” con la punta blanca hacia abajo simulando la uña, después se rellena de palomitas de maíz y se cierra con un alambre de bolsa de pan o un nudo.

Manos de palomitas. Foto: Marisa Núñez.

Monstruos de uvas

En vasos desechables transparentes se ponen uvas verdes o moradas. Se ponen dos bombones blancos y en el vaso se pintan los ojos a la altura de los bombones y boca y pelo simulando un monstro o un Frankenstein.

Monstruos de uvas. Foto: Marisa Núñez.

Sangre con ojos para beber

Se puede utilizar agua de Jamaica o ponche de frutas rojo. Solo se agregan “ojos” de plástico flotando. Deben ser bastante grandes para evitar que alguien se los pueda tragar. A la hora de servir hay que estar bien seguros de quitarlos para evitar atragantamientos.

Calavera de pastel de carne

Calavera de carne. Foto: Núñez

Hacer un pastel de carne con 750 gr. de carne molida, media cebolla picada, ¼ taza de perejil picado, 3 huevos, ½ bolsita de pan molido, 1 cucharada de consomé de pollo en polvo o sal y pimienta al gusto.  Se integran todos los ingredientes y se pone en una charola o refractario para hornear haciendo la forma de una calavera o de un rostro.  Se ponen tiras de tocino en la parte superior de la cabeza y una cruzando la cara simulando un vendaje.  Se hornea por media hora aproximadamente o hasta que se cueza y dore la carne. Se ponen almendras simulando los dientes y se pueden poner otras almendras o rodajas de aceitunas negras para hacer los ojos.

Se hace una salsa de tomate tipo marinara que se sirve sobre cada rebanada, así queda la cabeza para lucir. La salsa se prepara con ½ kg de jitomate molido, una lata de puré de tomate, ¼ de cebolla, orégano y 2 cucharadas de consomé en polvo.  Se integran todos los ingredientes y se llevan a la estufa hasta que hierva.

Gelatina de cerebro

Gelatina de cerebro. Foto: Núñez.

Se hace un sobre grande de gelatina de fresa con una sola taza de agua hirviendo y ahí se disuelve perfectamente bien el polvo rojo. Se deja enfriar un poco.  Se agrega una lata de media crema y una lata de leche evaporada muy fría. Se bate a velocidad media por 5 minutos hasta que espume y se integren bien los ingredientes.  Se vacía a un molde con forma de cerebro y se refrigera por aproximadamente 3 horas o hasta que cuaje.  El molde se “engrasa” con muy poquito aceite en una servilleta para que el desmolde sea más fácil.  Se desmolda pasando un cuchillo por las orillas y se voltea sobre el platón. Se adorna con gusanos de gomitas de dulce.

Si usted celebra el Halloween diviértase y coma rico, pero no olvide que solo dos días después ya siguen las calaveritas de azúcar, el pan de muerto, el mole o los tamales, las frutas y los dulces preferidos de su familiar fallecido.

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2 Comentarios

  • Responder
    Pedro Blandon
    1 noviembre, 2018 en 7:02 am

    Muy simpáticas ideas para esos padres creativos que hacen fiestecitas para sus hijos en esta época del año. Disfrútenlo porque luego los niños crecen y se les acaba el interes!

    • Responder
      Juan Carlos Núñez Bustillos
      1 noviembre, 2018 en 2:50 pm

      Hola, Pedro. Muchas gracias por dejarnos tu comentario. Sí, hay que aprovechar la convivencia con los más pequeños porque en un momento crecen. Lo interesante es que si le encuentran sentido a las tradiciones, luego las re-crearán. Saludos cordiales.

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