Recetario

Pan pita con cosas

Con esta base que recibe casi cualquier ingrediente, puede preparar versiones tropicalizadas de pizzas, molletes y tostadas

Juan Carlos Núñez Bustillos

Pan pita con frijoles. Foto: JCN

Esto no es una receta. Es solamente una idea. Ni original, ni sorprendente, pero sí muy práctica y sabrosa. Incluye ingredientes de diversos países y es muy versátil. Según el énfasis que se le dé, puede ser una versión de una pizza italiana o de una tostada o un mollete mexicanos.

Hace no mucho tiempo se empezó a popularizar en Guadalajara el pan pita, estilo griego. Antes se conseguía solamente en algunas tiendas de ultramarinos. Hoy, no es que esté accesible en la tienda de la esquina, pero tampoco es una extravagancia. Tiene la ventaja de que se conserva por bastante tiempo y que recibe, generoso, casi cualquier cosa que queramos ponerle encima.

Si fuera chef diría que en esta ocasión confeccioné un platillo fusión. Como ni a cocinero llego, diré simplemente que recurrí a la exitosa técnica de buscar sobritas en el refrigerador y con cierta intuición las reuní.

Sobre el pan pita puse una buena embarrada de frijoles refritos y chile morita preparado en casa. Piqué un par de rebanaditas de chorizo español que quedaban por ahí, agregué unas rebanadas de jitomate. Lo puse en el hornito eléctrico seis minutos y para servirla, desmoroné sobre la preparación un delicioso queso Cotija. Quedó mucho mejor que algunos desayunos que he probado en pretenciosos restaurantes.

Pizza de mole en Puebla. Foto: JCN

Si pone salsa de jitomate, orégano, aceite de oliva, queso que se derrita y el ingrediente que quiera o tenga a la mano, tendrá una pizzita región cuatro. En este caso, no es un término despectivo sino una manera de señalar que, si bien no seguimos los cánones originales y cualquier pizzero de verdad podría considerarlo una herejía, “en boca”, como dicen los críticos gastronómicos, es una delicia y una excelente opción para quienes queremos disfrutar un alimento sabroso y no tenemos tiempo suficiente de hacer el ritual completo de amasar, dejar laudar, hornear y demás.

Si le añade jocoque seco, aceite de oliva y aceitunas le devolverá su identidad griega, pero si hornea el pan pita y después añade cajeta de leche, crema de cacahuate de avellana o alguna mermelada, tendrá un sabroso postre o pseudo mollete dulce.

Estas preparaciones son también una buena manera de acercar a los niños a la cocina de forma sencilla, divertida, con resultados seguros y poco riesgo.

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